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Y es en ti que preciso mis antojos
envuelto entre tus redes me desquicias
y soy del mar un peregrino ciego.
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BREVE NOTA BIO-BIBLIOGRÁFICA:
Catalina Guerrero Nájera, psudónimo: Alina Guerna, nació en Metztitlán Hidalgo, México, el 25 de noviembre de 1963. Inicia sus primeros escritos en los Talleres de la Asociación de Escritores Hidalguenses.
Ha participado en lecturas en distintas Instituciones Educativas de Pachuca Hidalgo y en otras entidades federativas del la República Mexicana, como en el Estado de México, Cuernavaca, Morelos y Distrito Federal.
Participó en lecturas y talleres de la Sociedad de Escritores de Chile, Filial Concepción, en la ciudad de Concepción, Chile; en la Feria de las Flores y asiste a la semana cultural Talcahuano, Chile 2001.
Ha publicado en la revista “El Malacate” y en el periódico “El Sol de Hidalgo, así como en la antología poética “Hidalgo cuna de Letras”, editada por el Gobierno del Estado y el Sistema de Educación Pública de Hidalgo.
Actualmente desempeña el cargo de Comisario de sala, en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo.
Es una mujer intensa que reproduce en cada verso, la fuerza de la naturaleza y juega con imágenes reales o ficticias de su entorno, el día y la noche son marcos esenciales de las figuras poéticas del soneto.
M A R I N O
Perdido entre tu playa de caricias
navego por los mares del sosiego
fundido pensamiento que acaricias
la riqueza del sueño veraniego.
Opacada la tarde en avaricias
pirata enamorado es el labriego
lanza al vacío su ancla las delicias
de ser marino o sólo un andariego.
Mi barca se ha perdido entre tus ojos
en el fondo buscando con pericias
encuentro no corales, sino abrojos.
Y es en ti que preciso mis antojos
envuelto entre tus redes me desquicias
y soy del mar un peregrino ciego.
M I N E R O
En la abrupta tierra de altas montañas
donde están las torres de egos baldíos
baja un malacate hasta las entrañas
del misterio oculto de los sueños fríos.
Como veta de incertidumbre engañas
reflejas tus desdenes en los míos
imagino mi presencia extrañas
explorando tus rincones vacíos.
Cotidianamente busco riqueza
escondites, manantiales y ríos
burbujas de metal en que te bañas.
Se que mi respirar intruso dañas
humilde me resigno en la flaqueza
hábil depredador de tu grandeza.
TERCER GENERO
Ignoro si es privilegio o castigo
sentir estremecerse en la negrura
ser del ancho mar un pez sin abrigo
al vacío infernal de la censura.
Por la grieta lejana de ruptura
inquiero comprensión cual mendigo
solo el espejo mira con ternura
formas equivocadas que maldigo.
El alma reprimida en la premura
del tiempo viviente y fiel artesano
solo esculpe la imagen del humano.
Y equivocó la gesta dar soltura
que a fondo detallara la figura
del verdadero ser, que no es gusano.
AMOR DE LUNA
Amor de pálida noche fragante
su llave de luna en mi cerradura
entró de golpe en mí por un instante
cambiando mi tristeza por locura.
Me deslumbran sus ojos de diamante
tomando del momento la frescura
en la almohada descansa sollozante
aquel recuerdo de una noche oscura.
La noche palidece exuberante
amor de luna extraño su tibieza
del suave terciopelo de sus manos.
En la cama mi cuerpo es de tristeza
al aire los sueños vuelan lejanos
amor de luna pálida y fragante.
LIDEREZA
Nació sencilla, fue diferente
de nombre celestial hizo leyenda
de tierra su vida toda una ofrenda
a mundanos dolores de la gente.
Siempre nadó contra corriente
borró estigmas, se quitó la venda
esquivó tempestades con que ofenda
la página del ser que es diferente.
Presencia derramada gratamente
rompiendo el prototipo de su raza
madura silenciosa indiferente.
Le bastó el ideal preñado de su mente
la espina del temor con fe desplaza
distinta hoja de otoño entre la gente.
VESTIGIOS
Quieres convencer al amor de amar
cuando yace muerto en la nieve
del olvido, que lo fue socavando
despacio y certero
en la intemperie de la vida.
Tienes ansiedad de buscarlo
en la tierra seca,
e impregnar tus sueños
del bálsamo que calme
el hervor de la sangre.
La bruja nocturna se comió tus ojos
te corto los pies y tus manos se ataron
a sus negros deseos
bebió tu aliento y envenenó
tu lengua que extraña mis besos.
Se esfumaron tus esperanzas
en el humo infernal de su magia negra
ambos se consumieron, en el fuego que
avivó el caldero, donde su pasión
desenfrenada se fundía contigo.
No hay prisa, dejaré que la lluvia
se lleve los anhelos devastados
que enlutan mis ojos
y no queden vestigios
de lo que ya es ajeno.
ESPECTRO
Te veía pasar de lejos,
colgada mi esperanza de la reja
a diario te esperaba sin que llegaras
nunca pedí nada, añoraba con vehemencia
que tornaras tu mirada
y sonrieras a mi sombra agigantada
sobre el patio, en busca de ti.
Soñaba despertarte con un beso
en la cama vacía de mi madre
llegar un día de tu mano al colegio y contarte
que las palomas vuelan del nido
que los peces se acarician ondulando sus aletas
que llevo tu sangre al margen de tu olvido
que tu ausencia se impregna en soledad que aterra.
Hoy te vi pasar despacio
rodeado de fantasmas que no reconocí
sorprendida mi sombra enmudeció
mi cuerpo de roca se fue al vacío
y en el fondo del patio, mi sombra pequeña
te acompaño en el último adiós...
tu recuerdo como espectro sin voz
se fue diluyendo en la memoria
como suave neblina en el cementerio
sin que pudiera llorar a lo que nunca fue mío.
LOS FANTASMAS DEL TREN
Una noche de fuego me subí al tren
con rumbo desconocido, te encontré
en paisajes distintos, a veces desdibujados
hasta convertirse en monstruos cotidianos
que se aferran a los vagones y me persiguen
para robarme tu voz y tu tiempo.
Tengo miedo que me quiten lo que era suyo
la frescura de tu cuerpo penetrando por sus cuencas
virtuales, noche a noche hasta apagar su sed
los he visto renacer por la noche y morir con el día
me atormenta que les regales la madrugada
y se lleven con el día tus ojos.
No quiero que me coman las entrañas
son muchas voces que gastan mis días
envenenan mi sangre y arrugan el alma
me ulcera la piel tu silencio cuando atiendes
sus guiños sonámbulos, o te seducen
fantasmas nocturnos, en el tren que corre.
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